24 de febrero de 2016

El Heredero de Joseon. Capítulo 1


Ya está disponible en Smashwords el E-book El Heredero de Joseon, secuela de La Flecha de Joseon.


Sinopsis
Min Ho, abandonado al poco tiempo de nacer, pasó su niñez como huérfano en la Aldea del Espadachín de Negro. Allí conoció a Yoon Hee y la ayudó en sus aventuras para luego ser adoptado por el rey In Sung. Así entró a vivir al Palacio de Hanyang, sin saber que en realidad estaba regresado a casa, ya que él podría ser el verdadero Heredero al trono. El pasado regresa trayendo nuevas conspiraciones y traiciones. Han pasado varios años desde la reconstrucción del Palacio del Norte, y la reina consorte Yoon Hee, empieza a tener inquietantes sueños sobre un guerrero enmascarado que intenta secuestrar a la princesa Chae Rim.

A continuación les dejo el primer capítulo y los enlaces de descarga.

Capítulo 1
El joven Min Ho

El otoño cubría de hojas secas los caminos de la ciudad de Hanyang, capital de la Dinastía Joseon. Habían pasado varios años desde la reestructuración del Palacio del Norte, Gyeongbokgung, y el clima de tranquilidad, que había reinado durante los últimos meses, empezaba a resquebrajarse. Las conspiraciones estaban a la orden del día, y esa situación mantenía a la reina consorte Yoon Hee en estado de alerta. Por las noches tenía inquietantes sueños que la despojaban de su habitual serenidad.

El sueño que más se repetía, y que más le preocupaba, era uno en el que podía distinguir a un guerrero armado, montado a caballo, que perseguía a toda velocidad a una niña que corría descalza por las calles cercanas al palacio. Mientras la niña huía, iba llorando y entonaba una extraña canción en un idioma que Yoon Hee no lograba entender. Por más que lo intentaba, nunca llegaba a tiempo para ayudar a la pequeña, y al final, veía con impotencia que el guerrero la secuestraba.

Lo único que lograba distinguir del guerrero, era una preciosa daga con incrustaciones de oro y jade que llevaba colgada al cuello. Siempre que Yoon Hee intentaba visualizar su rostro, el suelo se abría a sus pies, y caía por un precipicio frío y oscuro. Cada vez que estaba cerca de llegar al fondo, despertaba incómoda y agitada, bañada en sudor, con el largo cabello negro enmarañado, y lágrimas en los ojos.

Yoon Hee relacionaba a la niña del sueño, con su pequeña hija de seis años, la princesa Chae Rim. Por ello decidida a aumentar la seguridad del Palacio, se dedicó a contratar y entrenar nuevos soldados para la Guardia Real. Si su sueño era una premonición, protegería a su hija a toda costa, impidiendo que se la llevaran de su lado.

El ambiente político estaba caldeado desde el nacimiento de la niña, los súbditos del reino esperaban que la pareja real les diera un heredero varón que acabara con todas las dudas sobre quién heredaría el trono, y tras el nacimiento de Chae Rim, se habían producido múltiples levantamientos y conspiraciones. Lo único que se sabía, era que detrás de esos actos violentos, se encontraba alguien muy poderoso, pero el rey In Sung y su consejo de ministros, no habían podido descubrir al autor intelectual que seguía promoviendo y alterando a los campesinos de las aldeas rurales.

Yoon Hee estaba fatigada todo el tiempo, como si un aire espeso cubriera el palacio. Escuchaba, cada vez con más frecuencia, ruidos provenientes del lugar en el que en el pasado se ubicaba el Pabellón Blanco, y temía que en cualquier momento pudiera tropezarse con alguno de los fantasmas de los valientes guardias que habían muerto defendiendo la Capital cuando el Ejército Qing quiso destruirla.

Su único consuelo eran los paseos a caballo que daba diariamente en compañía del joven Min Ho, el pequeño que vivía en la aldea del Espadachín, y que habían adoptado poco tiempo después de que In Sung ascendiera al trono.

Min Ho se había convertido en un joven talentoso, experto en esgrima y equitación. Era bueno con los caballos y el manejo de los animales. Las damas de la corte se maravillaban al verlo pasar, siempre tenía cerca algún águila o halcón, a los que se dedicaba a entrenar.

Los rasgos de Min Ho, eran delicados y hermosos, dignos de un príncipe, su rostro merecía el calificativo de «perfecto». Sus ojos irradiaban una luz especial que hacía suspirar a las mujeres. Recibía clases de los mejores tutores de Joseon. Con tan sólo quince años, prometía convertirse en uno de los soldados más respetados del reino.

Min Ho no heredaría el trono. Chae Rim era la destinada a quedarse con el control del palacio en los años venideros, convirtiéndose en Emperatriz de Joseon. Sin embargo, Min Ho estudiaba todo lo referente a la corte, incluida la historia de las dinastías antiguas, y las enseñanzas filosóficas de Confucio.

Mientras tanto, el rey In Sung, se encontraba en los muelles del Puerto de Mokpo, viajando de incógnito con la misión de encontrar información sobre el paradero de su hermano, el príncipe Jin Wook, a quien todos aún llamaban "Espadachín de Negro", y que había desaparecido de forma misteriosa.

Algunos aldeanos refirieron que lo habían visto hablando con unos comerciantes cerca de un barco japonés. In Sung tampoco lograba conciliar el sueño, llevaba al menos una semana sin dormir, estaba extenuado, pero aún así seguía vagando, día y noche, entre los miles de barcos atracados en el puerto, con la firme intención de conseguir pistas que lo llevaran a encontrar a Jin Wook.

Los fieles guardias que acompañaban al rey, estaban preocupados por su salud. Era necesario que descansara un poco, y por ese motivo, lo animaron a detenerse en un bar para comer, y pasar la noche.

In Sung odiaba salir de Hanyang, aún no se perdonaba aquella vez que había abandonado la ciudad para ir a la isla Jeju tras la pista de un condenado barco de bandera desconocida. No olvidaba la terrible sensación que había experimentado al regresar y encontrar el palacio en llamas. Aún sentía en carne viva aquel terrible incendio provocado por el ejército Qing: el fuego, el pánico, los gritos, los soldados heridos; todo venía constantemente a su mente, robándole la calma. Y sobre todo, recordaba con terror, cómo él mismo había estado a punto de matar, sin saberlo, a Yoon Hee, su amada esposa, quien en aquella ocasión, se salvó milagrosamente gracias a la valiente y oportuna intervención del príncipe Jin Wook, por quien Yoon Hee sentía un profundo aprecio, y a quien extrañaba más de lo que podía admitir.

(1) Hanyang: en 1394, se trasladó la capital de Corea de Kaesong a Han Yang (conocida en la actualidad como Seúl) convirtiéndose en una de las capitales más antiguas del mundo, con más de 600 años de historia y duración.

(2) Gyeongbokgung (경복궁): palacio principal durante la Dinastía Joseon (1392-1910). Edificado en 1395 por el monarca Lee Seong-Gye.


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Oleh

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2 comentarios

Tulis comentarios
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28 febrero, 2016

La primera parte fue muy interesante, tendré que echarle un ojo a esta.

Felicidades por tu obra.

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28 febrero, 2016

Hola, muchas gracias. Espero que te guste :)

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